Este viaje de un día completo al corazón de Chipre revela una faceta más auténtica de la isla. Lejos de los centros turísticos costeros, descubrirá pueblos tradicionales, paisajes montañosos y lugares poco frecuentados por el turismo de masas. Es una combinación equilibrada de aventura, naturaleza y cultura local, todo en una ruta variada.
Viajará en un vehículo todoterreno 4x4 , lo que le permitirá acceder a zonas inaccesibles para los autobuses convencionales. La ruta discurre por carreteras asfaltadas y caminos de tierra en buen estado. El paisaje cambia constantemente, desde ondulantes colinas hasta verdes valles. Hará una parada en la presa de Dipotamos, donde podrá admirar esta impresionante estructura, integrada en la naturaleza.
El siguiente punto destacado es el pueblo de Lefkara, mundialmente famoso por sus encajes artesanales y su fina platería. Según la tradición local, incluso Leonardo da Vinci admiraba la artesanía creada aquí. Mientras pasea por sus estrechas calles empedradas, experimentará el tranquilo ritmo de la vida rural chipriota. Se le ofrecerá una bebida de bienvenida para que pueda relajarse y disfrutar del ambiente.
El recorrido continúa por el bosque de Mesa Potamos, siguiendo el curso de un río de montaña. Un breve paseo entre los árboles conduce a una cascada oculta que cae por un acantilado rocoso. El agua fresca y cristalina y la exuberante vegetación crean un refrescante entorno natural, ideal para tomar fotografías y disfrutar de un tranquilo descanso rodeado de naturaleza.
También visitará Omodos, uno de los pueblos vinícolas más importantes de la región de Limassol. Un paseo por sus calles empedradas le permitirá explorar pequeños comercios locales, disfrutar de un café tradicional chipriota en un kafenio del pueblo o visitar el Monasterio de la Santa Cruz. Este monasterio data del siglo IV y está tradicionalmente asociado con Santa Elena.
Durante el día, se incluye un almuerzo local en una taberna de montaña . Degustará platos chipriotas recién preparados, incluyendo opciones vegetarianas. Se sirve vino, agua y limonada con la comida. Es una oportunidad para relajarse y disfrutar de los sabores regionales en un entorno tranquilo.
Esta experiencia es ideal para aquellos que desean ver más que solo la costa y obtener una comprensión más profunda de los paisajes, las tradiciones y la vida cotidiana de la isla.
El orden de las visitas y el programa pueden estar sujetos a cambios.